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Mundo de los Microbios

Mundo de los Microbios - Episodio 69

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A continuación: ARN regulador, descifrando la vitamina B12, la pérdida de biodiversidad, y la búsqueda de probióticos con habilidades de supervivencia especiales.

ARN regulador

Es de sobra conocido que el ADN es esencial para el funcionamiento de un organismo. Los genes presentes en el ADN codifican proteínas que llevan a cabo funciones importantes. Pero existe un protagonista menos conocido, el ARN regulador, que tiene un papel crítico por sí mismo.

Marcia Firmani, profesora de la Universidad de Wisconsin, nos explica que las pequeñas secuencias que constituyen el ARN entran en las bacterias y les ordenan que activen, desactiven o inhiban determinados genes de forma que factores específicos del organismo puedan funcionar o no.

Firmani descubrió un ARN regulador en la bacteria que causa la tuberculosis. Encontró que este pequeño ARN, de sólo treinta pares de bases de longitud, aumenta la supervivencia y el crecimiento del microorganismo. Ella asegura que conocer que esta secuencia de nucleótidos afecta al crecimiento de la bacteria podría facilitar el diseño de nuevos tratamientos contra la tuberculosis.

Dice que si alguien pudiera desarrollar un fármaco que entrara en la bacteria de la tuberculosis y atacara a esas treinta bases, en principio se podría detener el crecimiento del organismo.        

Tal tratamiento podría servir como una alternativa a los antibióticos actuales, que a menudo son ineficaces en vista de las resistencias que se han desarrollado ante ellos.

Descifrando la vitamina B12

Muchas vitaminas proveen a los seres humanos de nutrientes necesarios, pero ninguna es tan compleja químicamente como la vitamina B12, que es producida sólo por los microorganismos. Durante años los científicos han trabajado para dilucidar la ruta por la que diferentes bacterias sintetizan la B12. Pero hasta hace poco sólo se comprendían veintinueve de los treinta pasos de esa ruta.

Un equipo dirigido por el profesor de biología Graham Walter, del Instituto de Tecnología de Massachussets, encontró la pieza final del puzzle de forma casi accidental. Los investigadores se dieron cuenta de que un microbio mutante del suelo que estaban estudiando no podía producir esta vitamina. Unos cuantos experimentos más revelaron que al mutante le faltaba una proteína que tiene un papel crítico en su síntesis.

Todavía no está claro el porqué una bacteria del suelo tendría que llevar a cabo un proceso tan complejo para producir vitamina B12 – un nutriente que las bacterias no necesitan para sobrevivir.

Ahora Walter espera encontrar cuál es la presión evolutiva que hace que sigan portando este gran número de genes cuando podrían existir sin ellos.

La pérdida de biodiversidad

Los humanos han tenido un impacto innegable en la naturaleza. Mediante la explotación del suelo y la introducción de especies no nativas de animales y plantas, han eliminado las más vulnerables y han disminuido la biodiversidad en muchas partes del mundo. Ahora los científicos piensan que estas pérdidas de biodiversidad pueden ser peligrosas para nuestra salud.

Richard Ostfeld, un científico senior del Instituto para estudios de ecosistemas en Millbrook, New York, dice que algunos animales pueden transmitir enfermedades a los humanos.

Las zoonosis, también conocidas como enfermedades zoonóticas, son enfermedades propias de animales salvajes, en las cuales el patógeno circula entre la población animal y en un momento dado se transmite a la gente, causando la enfermedad.

Las especies animales adaptadas a los ambientes que han sufrido el impacto humano también transmiten zoonosis devastadoras. El ratón de patas blancas, por ejemplo, prospera entre la gente pero es portador de la bacteria que causa la enfermedad de Lyme. Ostfeld dice que limitar el desarrollo en zonas agrestes y disminuir la expansión de especies no nativas puede ayudar a prevenir pérdidas de biodiversidad que podrían traer más enfermedades zoonóticas hasta el umbral de nuestros hogares.

La búsqueda de probióticos con habilidades de supervivencia especiales.

Los probióticos son noticia a medida que más estudios revelan su eficacia en el tratamiento de desórdenes gastrointestinales y de los efectos colaterales de la terapia antibiótica. Los probióticos son bacterias beneficiosas, como las que se encuentran en el yogurt, que ayudan al crecimiento de una microbiota intestinal saludable. Sin embargo, antes de que puedan colonizar el tracto gastrointestinal, los probióticos tienen que sobrevivir en las duras condiciones ambientales del estómago. Por ello, se mantiene la búsqueda de probióticos que tengan habilidades de supervivencia únicas.

Nuestros intestinos están colonizados por miles de millones de bacterias que ayudan en los procesos de digestión. Los patógenos invasores pueden destruir estas bacterias beneficiosas. Pero un agente probiótico, Lactobacillus plantarum, ha demostrado que posee competencia para cumplir el trabajo.

Sin embargo, Kingsley Anukan, investigador del Centro para la Investigación y Desarrollo de Probióticos en Londres, Ontario, advierte que Lactobacillus plantarum no es una panacea. Cada malestar concreto necesita un probiótico diferente.

Anukan dice que no se puede usar una sola bacteria o un solo probiótico en todos los tratamientos. La mayoría tienen propiedades específicas y el objetivo es descubrir cuáles son las propiedades concretas que pueden aportar beneficios diferentes para el hospedador.

Direct Download: MdlM69 (.mp3 | 6 megs | 6.5 min.)

La traducción al español ha sido una gentileza de la Sociedad Española de Microbiología, www.semicro.es.

 

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